Decisiones

Decisiones” es una canción de Rubén Blades. Trata sobre varias historias de personas normales que se encuentran ante una disyuntiva y tienen que elegir entre dos caminos totalmente diferentes. El estribillo dice algo así:

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Decisiones (Ave María),

cada día (Si señor). 


Alguien pierde, alguien gana ¡Ave María! 


Decisiones, todo cuesta. 


Salgan y hagan sus apuestas, 
¡Ciudadanía!

Decidir supone elegir, y por lo tanto, asumir un coste (el de la opción desechada). Y como dice la canción, supone apostar, porque, salvo en contadas ocasiones, nunca hay garantías de que hayamos acertado.

Decidir es una de las acciones fundamentales de la función directiva. Dirigir es el ejercicio de llevar una organización de una situación actual a una futura deseada. En el camino nos vamos a encontrar ante problemas, oportunidades y alternativas que van a exigirnos apostar por ir por un camino en detrimento de otros.

La base fundamental e imprescindible para acertar en las decisiones es tener un análisis correcto de la situación de partida. Es decir, debemos interpretar la realidad tal y como es, y no tal y como nos gustaría que fuera.

En mi vida laboral me he encontrado con muchas personas que eran incapaces de hacer un ejercicio de realismo en el análisis de su situación. Su interpretación se basaba en sus deseos sobre cómo les gustaría que fueran las cosas. Y cuando yo demostraba con hechos probados y objetivos que estaban equivocadas, una respuesta frecuente era la negación de mis pruebas. Aunque parezca mentira, es muy habitual.

Tomar una decisión partiendo de un análisis de la situación erróneo nos llevará a la equivocación, y posiblemente, al desastre. La consecuencia: tener que asumir un coste que puede ser muy grande.

Vamos a ver un ejemplo público reciente. Antonio Garamendi, vicepresidente de la CEOE (la patronal española) y vicepresidente de CEPYME (patronal española de las pequeñas y medianas empresas), apostó por la “moderación salarial” para “asentar la mejoría”.

Error 1: la “mejoría”. No existe. La actividad económica se está viendo favorecida por:

  • el descenso de la cotización del euro con respecto al dólar,
  • la bajada del precio del petróleo,
  • el incremento del gasto público (porque estamos en año electoral).

Estos tres factores son exógenos, no dependientes de las acciones que lleven a cabo las empresas. Un empeoramiento en cualquiera de ellos provocará que la situación se vuelva a torcer.

Los factores que están sirviendo de motor de la actividad económica están siendo el consumo interno, alentado por el gasto público, y el sector turístico (por los problemas de seguridad que hay en muchos países del Mediterráneo). No se ha aprendido nada después de tantos años duros.

Error 2: vincular la mejora a la moderación salarial. Ojalá fuera tan fácil y sencillo. Si el crecimiento dependiera de moderar los sueldos, lo mejor sería plantear una reducción de los mismos para provocar mayores incrementos de la actividad económica, y con ello, mayor creación de empleo. ¿Cuántas personas contratarían las empresas si los salarios descendieran un X%? No hay respuesta, porque el problema está mal planteado.

La cuestión no es saber cuánto cuesta un trabajador, sino qué se obtiene a cambio. Es decir, no hablar en términos de coste, sino de productividad.

Veamos otro ejemplo sencillo. Esta semana comienzan las semifinales de la Champions League. Las van a jugar Real Madrid, Barcelona, Bayern Munich y Juventus de Turín. Los tres primeros equipos tienen las mejores plantillas del mundo. Y la Juventus, que está un escalón por debajo, ha tenido la suerte de no enfrentarse a ellos en las rondas anteriores.

Las mejores plantillas son las que más dinero cuestan y las que obtienen mejores resultados. A Florentino Pérez o a Bartomeu (presidentes del Real Madrid y Barcelona, respectivamente) no se les ocurre prescindir de Cristiano Ronaldo o Messi y poner a jugar a juveniles porque tienen un coste económico mucho menor. Al revés, cada año intentan fichar a los mejores jugadores, a los más caros. Luego llega la recompensa en forma de partidos y campeonatos ganados, y por lo tanto, en forma de mayores ingresos económicos.

Si tienes una empresa (o tienes intención de crearla) u ocupas un cargo directivo en tu organización, ya te puedes ir metiendo en la cabeza lo siguiente: tu compañía solo será competitiva si consigue hacer una buena integración de los siguientes elementos:

  • propiedad (que arriesga su dinero para llevar a cabo la actividad)
  • trabajadores (que producen el bien o servicio que se presta al cliente)
  • suministradores (que proporcionan otros bienes y servicios necesarios para llevar a cabo la actividad empresarial)
  • cliente (que es quien da sentido a nuestra actividad)
  • sociedad (que proporciona infraestructuras –comunicaciones, agua, electricidad, carreteras,…-).

Si realizas una actividad en la que sustituir una persona experimentada por otra bastante más económica no acarrea graves consecuencias, significa que tu producto o servicio aporta poco valor al mercado, y por lo tanto, es fácilmente sustituible. Tu futuro empresarial no es muy halagüeño. Más vale que empieces a plantearte hacer las cosas de otra manera.

#Sketchnote realizada por Ana Aranda

#Sketchnote realizada por Ana Aranda

Reducir el problema de la competitividad en España a una mera cuestión salarial es mentir. ¿Con qué países se establece la comparación? España tiene salarios muy competitivos con respecto a los países del entorno. Si la referencia son los emergentes, ahí no hay nada que hacer. La apuesta, obviamente, tiene que ser la de competir con productos y servicios de alto valor añadido. Ello exige personas muy cualificadas. Exige una buena educación, buenas infraestructuras. Y las personas muy cualificadas exigen salarios acordes a su nivel.

Por lo tanto, no niegues la realidad. Haz análisis serios, rigurosos y veraces, por muy mala que pueda ser la situación que nos presente. Es el primer paso para construir un futuro mejor.

Pregunta. ¿Estás de acuerdo en que la base de una buena decisión es partir de un análisis correcto de la situación? Comparte tu respuesta en Facebook, Twitter, Linkedin o Google+, utilizando los botones que hay bajo este post. Me interesa mucho tu opinión.

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