El derecho de cada persona a ser bien dirigida

Hace poco recibí un mensaje, en un tono muy educado, que dudaba de la veracidad del gráfico que aparece en la sección “Sobre Mí”. A partir de ahí, ponía en cuestión todo el proyecto de esta Escuela de Inteligencia Directiva.

las personas tienen derecho a ser bien dirigidas

 

Por supuesto, le respondí que el gráfico era verdadero, y que para comprobarlo, esa persona solo tenía que acudir al registro mercantil y pedir las cuentas del Grupo Lekunbide entre los años 2000 y 2008. Sí, el crecimiento fue exponencial. Detrás de esa gráfica hay muchísimo trabajo de muchas personas. Las cosas nunca ocurren por casualidad.

Para soportar ese crecimiento tan brutal durante siete años seguidos hacen falta transformaciones, tanto en el ámbito organizacional como en el de las personas. Estoy preparando un libro explicando en detalle cómo es posible conseguir semejante resultado, y lo que es más importante, cómo asimilarlo. Porque, paradójicamente, una mala gestión de los triunfos nos puede llevar al fracaso (de ahí viene el famoso dicho “morir de éxito”).

Ponemos en marcha actividades empresariales para satisfacer necesidades detectadas en determinados mercados. Anhelamos alcanzar un objetivo determinado y hacemos todo lo necesario para conseguirlo.

Pero a veces, esas personas que emprenden no son conscientes de que la vida no se acaba al alcanzar esa determinada cota. Al contario, la actividad sigue, y la organización debe adaptarse a esa nueva situación, que va a suponer enfrentarse a nuevos retos.

Hay una película muy buena que, además, explica muy bien este fenómeno. Es “El candidato”, protagonizada por Robert Redford. No necesito contarte de qué va, porque gracias a Youtube puedes verlo aquí mismo. El final, sinceramente, me parece brillante.

Como decía antes, crecer significa enfrentarse a nuevos desafíos. Y para ello vamos a necesitar la colaboración de nuevas personas, bien a través de contratos directos, bien mediante subcontrataciones.

Y como explica muy bien mi buen amigo (y gran profesional) Josu Elorriaga (aquí puedes ver su perfil en Linkedin), cualquier persona que quiera tener una carrera larga y fructífera tiene que cumplir con estos tres requisitos:

  • Asumir la responsabilidad que supone el desempeño de una profesión, lo que implica estar formándose continuamente para estar al día.
  • Tener claro que las necesidades del cliente tienen prioridad sobre cualquier otra circunstancia.
  • Estar preparada para “coger la maleta” y trasladarse a cualquier lugar del mundo en cualquier momento.

Muchas personas no terminan de ser conscientes de que sin esos tres requisitos su futuro laboral va a ser muy difícil. Pero otras muchas sí lo tienen claro. Son las que yo defino como “personas con talento”.

Se esfuerzan a diario en ser mejores profesionales. Es aquí donde una empresa tiene que estar a la altura de las circunstancias para conseguir que sigan formando parte de la organización durante mucho tiempo.

A cada miembro de nuestro equipo le pedimos:

  • flexibilidad,
  • apertura de pensamiento,
  • iniciativa para enfrentarse a los retos,
  • conocimiento actualizado sobre el área que domina,
  • estár disponibles prácticamente las 24 horas del día (a través de los smartphones, correos electrónicos,…)…

¿Qué puede ofrecer a cambio la empresa?

Evidentemente, algo que compense todo lo anterior.

Cuando salen las noticias sobre las negociaciones entre patronal y sindicatos acerca de determinados convenios o regulaciones laborales, no puedo evitar que me salga cierta sonrisa.

Evidentemente, tiene que haber un marco regulatorio que fije unas determinadas normas de obligado cumplimiento para todas las partes. Pero si estamos de acuerdo en que hay una necesidad de que las organizaciones sean cada vez más flexibles para poder adaptarse con mayor rapidez a los cambios que acontecen en el entorno, ese marco regulatorio debe ser, obligatoriamente, muy básico.

Porque una empresa flexible exige un cierto nivel de profundidad en las relaciones con quienes forman parte de ella. Y por lo tanto, un trato personalizado. Muchas veces, quienes dirigen una organización tienden a olvidar que la persona a la que se le encarga una determinada tarea tiene también una vida personal, una familia, unas aficiones,… Parece elemental y evidente, pero ese olvido es muy frecuente.

A las personas les exigimos mucho, por la sencilla razón de que no queda más remedio si queremos que nuestra organización siga siendo competitiva. Pero a cambio, esas personas tienen derecho a ser bien dirigidas. La vida personal de cada miembro de una compañía también debe ser considerada a la hora de fijar la actividad.

El futuro que viene.

Tengo la suerte de vivir en un país (Djibouti) donde todas las potencias económico-políticas del mundo tienen una presencia destacada. Estado Unidos, China, Rusia, Japón, Turquía, y por supuesto, los países de la Unión Europea. Cada uno tiene sus razones para estar aquí.

Soy testigo de las diferentes culturas de trabajo de cada una de esas naciones. Y a estas alturas, no tengo ninguna duda de que los europeos vamos a tener que espabilar mucho para poder seguir manteniendo nuestro estilo de vida.

La negociación entre patronal y sindicatos no puede reducirse a determinar si el salario se incrementa en el IPC+1% o si el año laboral está compuesto por 1.800 horas y 12 días festivos.

Hay que cambiar la mentalidad. Necesitamos flexibilidad para la organización, flexibilidad para las personas, remuneración acorde a la productividad, y un reparto justo de la riqueza creada entre aquellas partes que han contribuido a su logro.

Quien lo entienda y establezca mecanismos de flexibilidad, tendrá la posibilidad de competir. Quien no lo entienda, malvivirá y acabará fuera de la actividad en no mucho tiempo.

Pregunta. ¿Crees que tú y tu empresa estáis preparadas para el escenario planteado en este post? O por el contrario, ¿crees que tu actividad no se verá afectada por la globalización de la actividad? Comparte tu respuesta en Facebook, Twitter, Linkedin o Google+, utilizando los botones que hay bajo este post. Me interesa mucho tu opinión.

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