Alemania siempre gana, y no por casualidad

Un ejemplo claro de las ventajas de pensar en el largo plazo

“El fútbol es un juego simple: 22 hombres corren detrás de un balón durante 90 minutos y, al final, los alemanes siempre ganan”. Lo dijo Gary Lineker, delantero internacional inglés, después de perder por penaltis ante Alemania en las semifinales del Campeonato Mundial de Futbol en Italia, en 1990.

la selección alemana de futbol es favorita

La Eurocopa de fútbol comenzó el pasado viernes en Francia. El próximo 10 de julio, día de la gran final, conoceremos al equipo ganador. Las apuestas dan como favoritos a Francia, España, y como siempre, Alemania. No es casualidad.

Algunos datos

Si hacemos un repaso de la historia de los Mundiales que las selecciones nacionales disputan cada cuatro años, destacan tres países: Brasil, con cinco entorchados, y Alemania e Italia, con cuatro.

Pero de esos tres equipos, la trayectoria más consistente es la de Alemania. Su palmarés es el siguiente:

  • Campeón mundial en 1954, 1974, 1990 y 2014.
  • Subcampeón en 1966, 1982, 1986 y 2002.
  • Tercera en 1934, 1970, 2006 y 2010.

Es decir, en dieciséis campeonatos disputados desde 1954, Alemania ha estado entre los tres primeros clasificados en once de ellos. Estos resultados, obviamente, no pueden ser por casualidad.

A este palmarés hay que añadir tres Copas de Europa de selecciones (1972, 1980 y 1996) y tres subcampeonatos en 1976, 1992 y 2008.

La crisis

Sin embargo, hubo una pequeña crisis de resultados entre el campeonato disputado en Francia en 1998, donde fueron eliminados por Croacia en cuartos de final (terminando séptimos) y la Eurocopa del año 2000 disputada en Bélgica y Holanda, donde fueron apeados en la primera fase, tras empatar un partido y perder los otros dos.

Tras aquellas dos malas experiencias, los dirigentes de la federación alemana de futbol se reunieron y decidieron que había que trabajar de otra manera, pensando siempre en el largo plazo. Se estableció un plan para llevar a cabo las siguientes acciones:

  1. En lugar de “importar estrellas”, Alemania iba a “fabricarlas”.
  2. Para ello, cada uno de los 36 clubes de la primera y segunda división debían establecer una escuela de formación como requisito para obtener la licencia para jugar en sus respectivas ligas.
  3. Las escuelas de élite establecen un proceso de formación de siete etapas. Los niños ingresan cuando tienen entre 6 y 7 años, y van perfeccionando la técnica hasta que alcanzan los 21 y ya pueden jugar en el futbol profesional.
  4. Al mismo tiempo, se tomaron acciones de estímulo al consumidor. Se establecieron precios populares para fomentar la asistencia a los estadios (el costo medio de una entrada para un partido de futbol de primera división es algo inferior a los 30 euros).
  5. Las fechas y horarios de los partidos se deciden antes de que comiencen el Campeonato de Liga y se respetan, no dejando a las televisiones influenciar en ellos. Se priman los derechos del consumidor frente a los de los patrocinadores comerciales.

Los resultados no tardaron en llegar. Alemania fue tercera en el Mundial del 2006 y en el del 2010, y campeona en Brasil 2014, incluyendo una goleada histórica a la selección anfitriona en la semifinal disputada en el estadio de Maracaná, donde venció por 1-7. En la Eurocopa del 2008 fue finalista y en la del 2012, semifinalista.

En resumen, en la última década, los alemanes no se han bajado del pódium.

El futuro

Este es un ejemplo práctico de las ventajas de organizar una actividad pensando en el largo plazo. Los dirigentes alemanes “dibujaron” su futuro en el año 2000, trabajaron de acuerdo a ese escenario que habían diseñado, y desde entonces no han parado de recoger los frutos.

El modelo sigue vigente. Algunos de los futbolistas que ganaron el último Mundial han dejado la selección. Se han incorporado nuevos valores que están renovando el equipo y que mantienen la competitividad.

Y todo esto ocurre en un mundo, el del fútbol, que está evolucionando a una velocidad endiablada en los últimos años. Es una industria en crecimiento, con la expansión en el mercado asiático (fundamentalmente, en China) y el norteamericano.

Ello está posibilitando un aumento espectacular en los ingresos económicos, que en su mayor parte van a parar a los equipos “grandes” (aumentando la brecha con el resto). A la vez, esos nuevos mercados van a querer tener a las mejores estrellas en el momento de su máximo apogeo. Al tradicional mercado europeo le ha surgido una competencia que cada vez será más dura.

Vienen años interesantes en los que no nos vamos a aburrir. Pero Alemania seguirá estando ahí, “en la pomada”.

Tu empresa

Ahora piensa en tu empresa. Posiblemente estará situada en un sector que todavía tendrá una mayor transformación que la que está ocurriendo en la industria del fútbol. Como añadidura, el escenario económico global está lleno de nubarrones.

Por eso es vital hacer el mismo ejercicio que realizaron los dirigentes alemanes tras la crisis de resultados de los años 1998-2000. ¿Te imaginas vivir una década completa de buenos resultados y con perspectiva de mantenerlos durante otro largo periodo de tiempo, a pesar de las transformaciones que estén ocurriendo a tu alrededor?

Está en tu mano. Necesitas tener un poco de cabeza, sentido común, mucha paciencia, y por supuesto, mucho, muchísimo trabajo. Los resultados terminarán por llegar. Como le ocurre a los alemanes.

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