Brexit: no es casualidad

Brexit: no es casualidad. Debo reconocer que no esperaba este resultado. Me fiaba más de las casas de apuestas (que apostaban por la permanencia en la UE) que de las encuestas (he participado en un proceso electoral y he sido testigo directo de cómo se manipulan los resultados). Pero, repito, no es casualidad.

BREXIT, NO ES CASUALIDAD

En abril abrí mi ponencia sobre “liderazgo generador de riqueza” en el Innova Bilbao 2016 con el vídeo que pongo a continuación.

Mi respuesta a la pregunta era que estábamos (y seguimos) pagando las consecuencias de una crisis de liderazgo. Porque, como estoy explicando en la serie de vídeos sobre el ejercicio práctico del liderazgo para generar riqueza, todo empieza por la visión.

No es casualidad. La UE, hoy, cuenta con 507 millones de habitantes. Es el tercer territorio más poblado del planeta (después de China o India). Tiene todas las condiciones para aspirar a ser la primera potencia económica mundial, con el mayor grado de desarrollo de bienestar social en el planeta. Sin embargo, es la tercera (después de EEUU y China).

No es casualidad. Según el ranking de las empresas tecnológicas más grandes del mundo por capitalización bursátil, los diez primeros puestos están ocupados por compañías estadounidenses (ocho), una china (en el quinto lugar) y otra de Taiwan (en el décimo). La primera europea es la alemana “Sap Se”, en el duodécimo puesto, y la siguiente es una holandesa (Asml Holding), en el vigesimotercer lugar.

No es casualidad. La UE ha demostrado una incapacidad para reaccionar de manera adecuada y rápida a todos los desafíos que se le han presentado desde el estallido de la crisis en el 2008.

El euro, como moneda, sigue estando en cuarentena, pendiente de saber cuál será su evolución cuando se manifieste la siguiente “borrasca” económica. La gestión de la crisis de Grecia o la de los refugiados son otros dos ejemplos claros de la inanidad de quienes nos gobiernan.

No es casualidad. Los populismos han ido ganando adeptos en gran parte de los países de la Unión. En Francia, Alemania, Italia, España, Grecia,… Y ese populismo es el que ha propiciado la victoria de quienes apostaban por abandonar la UE. Una campaña llena de mentiras y tópicos que ha conseguido calar en una parte significativa de la población británica.

¿Las consecuencias? Un torpedo en la línea de flotación del proyecto europeo. Porque la gran pregunta, a la que no hay respuesta hoy, es la de “¿a dónde quiere ir la UE en los próximos 20 años?”. ¿Alguien lo sabe?

Ahora comienza el proceso de negociación para el abandono de la UE por parte del Reino Unido (la puesta en marcha del famoso artículo 50 del Tratado de la Unión). Durará años. Y no es de descartar que otros países (Suecia o Dinamarca, por ejemplo), quieran seguir el mismo camino que los británicos.

Nos gobiernan de manera cortoplacista. He conocido de cerca la clase política, y hay algo que, en general, independientemente del partido al que pueda pertenecer, todo político tiene grabado a fuego: “la gente traga con todo”. Y de esta manera han “estirado la cuerda”, pensando que no se iba a romper. Pues resulta que sí se rompe. Esta pasada noche, en el Reino Unido.

Faltan líderes, de los de verdad. Porque lo que ahora sufrimos, en general, es un liderazgo dictatorial. En las empresas, y en los gobiernos. Las consecuencias: menor generación de riqueza y mayor desigualdad en el reparto de la misma.

Lo peor de todo es que esta desgracia no es exclusiva de los europeos. Al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos, eligen presidente el próximo otoño. Hace meses, ni se me pasaba por la cabeza que un personaje como Donald Trump pudiera ganar. Hoy hay encuestas que le dan ventaja sobre la candidata demócrata, Hilary Clinton.

Nuestro futuro tampoco llegará por casualidad

No soy una persona catastrofista. Todo lo contrario. Pero tengo claro que el cambio de tendencia tiene que venir “por abajo”. Cada persona, cada empresa, tiene que cambiar la forma en la que se conduce por este mundo. Pensando en el largo plazo, apostando por proyectos que no tengan, necesariamente, que generar resultados inmediatos.

Porque por “arriba” no se vislumbran tiempos de cambio. Está generalizado el juego del “sálvese el que pueda”. El domingo se celebran nuevas elecciones generales. Los cabeza de lista son los mismos que han sido incapaces de acordar un gobierno para los próximos cuatro años. Se supone que son servidores públicos y que el interés general prima sobre las ansias particulares. Hay quien sigue creyendo que los Reyes Magos vienen de oriente con regalos cada 6 de enero.

Solo desde una posición de fortaleza económica consolidada y duradera se adquiere capacidad de influencia en el entorno. No hay otra. A pesar de todo, tenemos suficientes grados de libertad para establecer las reglas por las que queremos conducir nuestra profesión, nuestra empresa, nuestra vida. Ejerzámoslos. Porque no olvides que nada de lo que ocurre es por casualidad.

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