De los falsos profetas hacia un nuevo modelo

“Las cosas no ocurren por casualidad”

De crear valor para el accionista a reducir costes
  • “Estados Unidos y Europa responden a la crisis financiera de forma diferente”.
  • “Mientras que los mercados bursátiles registran récords a la baja, todos los grandes países buscan soluciones para reformar el funcionamiento del capitalismo. Si las iniciativas son numerosas, la coordinación mundial es difícil”.
  • “ La empresa “X” suprimirá 29.000 empleos en dieciocho meses”.
  • “A la fuerza de subcontratar, la empresa ha perdido su conocimiento del negocio”.
  • “Empresarios, sindicalistas, políticos y expertos exploran numerosos caminos de reflexión”.
  • “El primer impulso no debe venir de los Estados”.
  • “Debemos reafirmar nuestros valores europeos”.

¿Te suenan estos titulares periodísticos? Son de actualidad. Sin embargo, se publicaron en octubre del 2002, en la sección de “Empresas-Capitalismo” del diario Le Monde.

¿Prefieres la seguridad o la felicidad?

Es la pregunta que lancé la semana pasada en mi Twitter. Al momento se estableció un debate interesante, defendiendo ambas posiciones.

emprender un negocio con felicidad para una nueva empresa en un nuevo futuro

Partamos del hecho de que felicidad y seguridad no siempre han de estar enfrentadas. Yo mismo conozco a muchas personas que son felices en sus trabajos “seguros” (aunque creo que a largo plazo ni siquiera los funcionarios tienen garantizado su empleo).

Escuela de Inteligencia Directiva. Abriendo la puerta al conocimiento empresarial

Cada cierto tiempo me llega, a través de mis contactos en redes sociales, la siguiente cita de Steve Jobs: “lucha por tus sueños porque, si no, trabajarás para hacer realidad los de otros”. Ciertamente, es una frase que engancha mucho.

la inteligencia directiva alumbra el conocimiento empresarial

Lo curioso es que Steve Jobs necesitó que miles de personas trabajaran para él (bien directamente en Apple, bien a través de empresas subcontratadas) para que sus sueños (los de Jobs) se hicieran realidad. Y a tenor de las dos biografías que he leído sobre su vida, Jobs no siempre se caracterizaba por preocuparse del bienestar de las personas que formaban parte de su entorno, pudiendo llegar, a veces, a ser muy cruel y manipulador. “Consejos vendo…”.