Marrones y carne

Hoy, 21 de marzo, es el día internacional contra la discriminación racial. De entre las muchas fechas señaladas que hay en el calendario, esta es una de las que más me toca.

Vivimos en una época en donde las distancias han desaparecido y la facilidad para moverse era inimaginable hasta hace muy poco. Hay eventos culturales o deportivos que son globales y que gustan y unen a personas de todo tipo. Se supone que la integración entre gente de distinta etnias, religión o nacionalidad debería ser más fácil que nunca. Y sin embargo, y por desgracia, estamos asistiendo a un repunte alarmante de movimientos xenófobos en todo el mundo. Los recientes atentados de Nueva Zelanda y Holanda son una muestra de ello. Continue reading “Marrones y carne”

El sitio de mi recreo

En este blog hablo mucho de la educación de mis hijos, de cómo los preparo para su edad adulta. La serie empieza en este post (que va enlazando con los siguientes). Lo que reciben en casa se completa (y complementa) con lo que estudian en los centros escolares.

Y hoy quería hablar sobre algo que se ha puesto de moda en escuelas y colegios, tanto públicos como privados: la regulación de los recreos. Continue reading “El sitio de mi recreo”

Ellas y ellos

Mañana, 8 de marzo, se celebra, como cada año, el día de la mujer. Hace tiempo que se le quitó el añadido de “trabajadora”, en mi opinión, con acierto. Porque ellas han igualado el papel de los hombres en el mundo del trabajo desde siempre.

Cuando estamos ante un edificio nos fijamos en lo que se ve, en lo bonito o feo que nos puede parecer, en el tamaño, … pero lo fundamental es que ese edificio está en pie porque tiene unos cimientos y una estructura que lo sostiene. No se ve, pero no hay construcción posible sin ellos. Continue reading “Ellas y ellos”

Guisado de carne express

Hoy traigo un plato que a los niños les gusta mucho. Es un guisado de carne preparado en la olla a presión.

Ingredientes

  • 2 dientes de ajo
  • 2 cebollas
  • 2 pimientos (yo he utilizado pimientos rojos)
  • 1 lata de tomate natural triturado (400 gramos)
  • 100 gramos de guisantes
  • 1 bandeja de champiñones
  • 1 vaso de vino blanco (se puede utilizar tinto, coñac, o incluso ron)
  • 1 kg de carne de vacuno cortada en trozos
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
  • 2 onzas de chocolate negro

En primer lugar, en una olla ponemos un chorretón de aceite y “sellamos” la carne (que previamente hemos salpimentado). Sellarla es darle una vuelta hasta que se haga un poco por fuera para que los jugos se queden en el interior y así, a la hora de servirla, quede más sabrosa.

Una vez sellada, la sacamos a una fuente, y la reservamos para el final.

A continuación, ponemos en la misma olla la cebolla. Dejamos que se vaya dorando un poco, y después añadimos los pimientos (que hemos troceado previamente) . También se podría añadir puerro, zanahoria,…

Cuando el pimiento se ha hecho un poco, añadimos los guisantes, y después, el tomate triturado, el vino blanco y una onza de chocolate negro. ¡La otra onza es para mí 😉!

Removemos todo, y dejamos que se haga a fuego medio (yo lo pongo al 6 sobre 9) durante 15 minutos.

A continuación, pasamos todo por la batidora, hasta que quede la salsa homogénea. Así, los niños se comen toda la verdura y no empiezan a separar los guisantes, la cebolla,…

Agregamos ahora la carne que teníamos previamente reservada, los champiñones (me gusta ponerlos aparte del resto de verduras), la sal y la pimienta.

Removemos, y cerramos la olla con la tapa a presión, y lo dejamos (en mi caso) 50 minutos. Cada marca de cazuelas tiene sus tiempos. A mí, de esta forma, me queda la carne blandita y fácil de masticar.

Transcurrido ese tiempo, ¡ya tenemos el plato listo!

Esta receta admite muchas combinaciones. Arroz blanco, patatas fritas cortadas en dados, y siempre, un buen bol de lechuga.

Y para la banda sonora que cierra este post, qué mejor que esta canción de Javier Krahe titulada “carne de cañón al chilindrón”. Enjoy!!

 

Muros y puertas

Los cursos 2013-14 y 2014-15 estuve viviendo en Yibuti. Venía de estar los tres anteriores en Gambia. Fue un cambio muy grande. Pasamos de un país anglófono a otro francófono, de uno verde y con mucha vegetación a otro marrón y seco.

Con una población muy diferente (en el aspecto físico, en la forma de ser,…), donde hacía mucho más calor aún. La época húmeda (aproximadamente, entre abril y noviembre) era muy dura. Pero Gambia y Yibuti coincidían en una cosa: había pobreza para dar y regalar. Continue reading “Muros y puertas”

El amor gana siempre

14 de febrero, día de los enamorados. Para mí es una fecha significativa: hace veinte años, tal día como hoy, moría uno de mis mejores amigos. Se llamaba Xabier. Tenía 28 años. Mes y medio antes nos había dejado mi padre. Fueron dos bofetones (de esos que a veces te da la vida) grandes y muy seguidos.

Y entre medias, en enero, pero diez años antes, la que se había ido era mi madre. Sí, hoy voy a hablar de la muerte y del amor, pero un amor diferente al de tipo comercial con el que nos están machacando a cuenta del dichoso día de los enamorados. Continue reading “El amor gana siempre”

Educando (II)

Decía en el post del pasado 17 de enero que mi obligación como padre era que mis hijos fueran personas buenas y felices cuando llegaran a la edad adulta. Escribí, con bastante precisión, lo que entendía por bondad, y hoy toca hablar sobre su felicidad.

Decía también que vinculo la felicidad de mis pequeños con su actividad laboral. ¿Por qué? Porque cuando sean mayores van a dedicar la mayor parte del tiempo que estén despiertos al trabajo. Por eso, tienen que disfrutar con aquello que hagan para ganarse la vida.

Pregunta: ¿cómo va a ser el mundo que les viene? Continue reading “Educando (II)”

Educando (I)

En el último post decía que hoy iba a hablar sobre la educación de los hijos. Más concretamente, voy a escribir sobre cómo lo hago yo. Parto de la idea de que mi deber como padre es educar a mis pequeños para que en la edad adulta sean personas buenas y felices.

Ser una persona buena significa ir haciendo el bien por la vida. Significa ser amable, estar en disposición de ayudar a quien lo necesite. Significa ser leal, cumplir con la palabra dada y con los compromisos adquiridos. Continue reading “Educando (I)”