El sitio de mi recreo

En este blog hablo mucho de la educación de mis hijos, de cómo los preparo para su edad adulta. La serie empieza en este post (que va enlazando con los siguientes). Lo que reciben en casa se completa (y complementa) con lo que estudian en los centros escolares.

Y hoy quería hablar sobre algo que se ha puesto de moda en escuelas y colegios, tanto públicos como privados: la regulación de los recreos. Continue reading “El sitio de mi recreo”

Educando (II)

Decía en el post del pasado 17 de enero que mi obligación como padre era que mis hijos fueran personas buenas y felices cuando llegaran a la edad adulta. Escribí, con bastante precisión, lo que entendía por bondad, y hoy toca hablar sobre su felicidad.

Decía también que vinculo la felicidad de mis pequeños con su actividad laboral. ¿Por qué? Porque cuando sean mayores van a dedicar la mayor parte del tiempo que estén despiertos al trabajo. Por eso, tienen que disfrutar con aquello que hagan para ganarse la vida.

Pregunta: ¿cómo va a ser el mundo que les viene? Continue reading “Educando (II)”

Educando (I)

En el último post decía que hoy iba a hablar sobre la educación de los hijos. Más concretamente, voy a escribir sobre cómo lo hago yo. Parto de la idea de que mi deber como padre es educar a mis pequeños para que en la edad adulta sean personas buenas y felices.

Ser una persona buena significa ir haciendo el bien por la vida. Significa ser amable, estar en disposición de ayudar a quien lo necesite. Significa ser leal, cumplir con la palabra dada y con los compromisos adquiridos. Continue reading “Educando (I)”

Optimizar para conciliar

Verás con cierta frecuencia debates públicos acerca de la conciliación y la necesidad de la corresponsabilidad del reparto de tareas en casa.  Este asunto suele ser una fuente de conflictos en las familias, y especialmente, entre las parejas.

Lo más curioso es que este problema es fácilmente evitable con un poco de método, y siempre, generosidad (en mi opinión, una de las cosas más importante en cualquier relación).

El objetivo de la organización de la vida familiar es triple. Se trata de:

  • Ahorrar dinero (o dicho de otro modo, optimizar el uso de nuestros ingresos económicos)
  • Liberar tiempo (otra de nuestras grandes restricciones en la vida de hoy)
  • Conseguir mejorar el confort diario (en términos marketinianos estaríamos hablando de “optimizar la experiencia de usuario”), con lo que reducimos tensiones y “malos rollos” en el ambiente, mejorando la convivencia

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Una familia es como una empresa

A la hora de organizarme parto de una premisa: una familia es como una empresa.

(Inciso: cuando hablo de familia, me refiero a todas las posibilidades que se nos puedan imaginar; hombre-mujer, hombre-hombre, mujer-mujer, familias monoparentales o monomarentales, casadas, sin casar…).

En una familia, como en las empresas, hay un balance. Hay que decidir, entre otras cosas, si tener piso en propiedad o alquiler, comprar vehículo o hacer uso de él mediante renting o leasing, dónde invertir los ahorros,… Continue reading “Una familia es como una empresa”